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viernes, 31 de julio de 2026

Comunicarse en apagón

La interrupción del servicio eléctrico repercute en los de las comunicaciones...

Félix Arturo Chang León
en Exclusivo 31/07/2026
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Según el déficit de generación eléctrica, así es el problema para transmitir mensajes con las nuevas tecnologías. (Alfredo Lorenzo Martirena Hernández/Cubahora)
Según el déficit de generación eléctrica, así es el problema para transmitir mensajes con las nuevas tecnologías. (Alfredo Lorenzo Martirena Hernández/Cubahora) (Alfredo Lorenzo Martirena Hernández / Cubahora)

En la década de los 70 del siglo pasado los medios periodísticos usaban unos ruidosos equipos llamados teletipos para transmitir y recibir los textos, y todo el que podía, los ubicaba en un local apartado y cerrado.

Esos aparatos eran imprescindibles en las oficinas de correos para prestar el servicio de telegramas cuyo cobro era por la cantidad de palabras, por lo cual era común sintetizar las expresiones al máximo, sin artículos y el menor número posible de preposiciones.

Era práctica generalizada establecer un código y acordar que si digo llegué, quiero expresar tal idea, pero si escribo todo bien, eso significa que debes de hacer algo, y de esa forma a veces la comunicación solo la entendían el remitente y el destinatario.

Para chequear el funcionamiento de los equipos, desde los centros de transmisión hacia los medios de prensa se emitía un primer mensaje que decía: “felix diaz voy a bajarte whisky págame en cheque 1234567890”, lo cual solía ser motivo de chistes.

Unos hacían alusión a que el operador del transmisor estaba pidiendo alcohol para desayunar, pero la verdad es que se trataba de un texto con todas las letras y números del teclado de los teletipos, y eso servía para hacer comprobaciones.

Sin dudas, la introducción de estos artefactos molestamente ruidosos fue un alivio y nos relevó de la aburrida faena de mecanografiar lo que nos dictaban los corresponsales, en mi caso en el periódico El Mundo a través del teléfono 6-6002.

Por cierto, previamente establecimos normas como no decir sesenta y dos, sino seis dos, ni setenta y dos sino siete dos, para evitar confusiones. Y al concluir, dábamos lectura a lo copiado con el propósito de que el autor confirmara.

En una ocasión no había confirmación de que una cobertura periodística se daría o no, y ante la premura al chofer de apellido Mont se le ocurrió que, si él recibía el aviso de que había que ir, nos llamaría por teléfono, pero en caso negativo, no lo haría.

Resultó que, según su expresión, se le gastó el dedo de tanto discar el teléfono haciendo la llamada, pero… nosotros no la recibimos porque el aparato estaba roto, por lo cual en el diario El Mundo establecimos que siempre había que establecer contacto.

De aquellas experiencias de lejanos tiempos hay que aprender, pues las interrupciones eléctricas llegan a impedir el funcionamiento de los dispositivos de comunicación al agotarse las baterías o el combustible con el cual funcionan sus grupos electrógenos.

Además, no basta con que se restablezca el suministro energético, pues tras apagarse los servidores, se requiere de alguien que acuda a encenderlos nuevamente, y ese proceso puede demorar un tiempo difícil de pronosticar.

No se requieren fallas humanas para hacer más inestable la situación, pues los apagones en primer lugar, y problemas ocasionados por tecnologías sin respaldo de piezas de repuesto, son suficientes para tener que aplicar métodos híbridos.

Si se quiere una comunicación normal, hay que combinar con los modos impuestos por las nuevas tecnologías, aquellos procedimientos que pudieron ser más lentos y requerir mayores esfuerzos mentales, pero que garantizaron enviar y recibir mensajes.

Y para comenzar el proceso de aseguramiento, no se transmitirá el obsoleto “felix días voy…” pero sí es necesario tener en cuenta muchos detalles que la experiencia indicará si lo sabemos ver e interpretar.

 


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Félix Arturo Chang León

Periodista cubano de origen chino que nació y vive en Cuba. Santa Clara. Dirigió el periódico Vanguardia durante 16 años.


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